Por Ginna Medina
La revocación de la concesión federal en Playa Las Cocinas fue recibida por colectivos ambientalistas como una victoria histórica. DespuĆ©s de meses de denuncias, protestas y vigilancia ciudadana, la SecretarĆa de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) anunció la cancelación del tĆtulo otorgado a la empresa Cantiles de Mita S.A. de C.V., asĆ como el replanteamiento del proyecto de restauración ambiental del sitio.
Sin embargo, detrƔs del anuncio oficial persisten interrogantes que impiden hablar de un triunfo definitivo. La principal: la escollera construida en la playa permanece intacta.
Una victoria que nació fuera del escritorio
En redes sociales, activistas y ciudadanos celebraron el anuncio con un mensaje claro: la resolución no nació de la voluntad gubernamental, sino de la presión sostenida de la sociedad civil.
Durante meses fueron habitantes de BahĆa de Banderas, organizaciones ambientalistas, especialistas, defensores del territorio y ciudadanos quienes documentaron la intervención en Playa Las Cocinas, difundieron evidencia, denunciaron posibles afectaciones ambientales y mantuvieron el tema en la agenda pĆŗblica.
La movilización logró atraer la atención de autoridades federales hasta derivar en la revocación de la concesión.
Ese origen ciudadano resulta relevante porque, desde la perspectiva de los colectivos, el resultado representa el reconocimiento de una lucha construida desde abajo y no una acción espontÔnea de las instituciones.
La versión oficial
En su comunicado, Semarnat informó que la revocación obedece a incumplimientos detectados durante el procedimiento administrativo y anunció que el proyecto de restauración serÔ replanteado bajo criterios técnicos y con «soluciones basadas en la naturaleza».
Asimismo, la dependencia sostuvo que la prioridad serĆ” recuperar las condiciones ambientales del sitio y garantizar el interĆ©s pĆŗblico sobre la Zona Federal MarĆtimo Terrestre.
El anuncio representa un cambio respecto a la postura inicial de las autoridades federales y constituye uno de los casos ambientales con mayor impacto mediƔtico reciente en Nayarit.
La gran ausencia en el comunicado
Pero el documento oficial tambiĆ©n deja un vacĆo importante.
En ninguna parte se anuncia el retiro de la escollera, precisamente una de las principales exigencias de los colectivos ambientalistas.
Para quienes han encabezado la defensa de Playa Las Cocinas, la estructura modifica la dinÔmica natural del litoral, altera el movimiento de la arena y representa un obstÔculo para la anidación de tortugas marinas.
Por ello, consideran que la cancelación de la concesión es apenas el primer paso.
Mientras la escollera permanezca, sostienen, el problema ambiental que dio origen al conflicto seguirĆ” presente.
En otras palabras, la obra fĆsica permanece, aunque el permiso haya desaparecido.
Una restauración pendiente
Los ambientalistas plantean que una restauración integral del sitio pasa necesariamente por evaluar el retiro de la escollera, recuperar el perfil natural de la playa, rehabilitar las Ć”reas utilizadas por las tortugas marinas para anidar y establecer un programa permanente de monitoreo ambiental con participación ciudadana y cientĆfica.
Hasta ahora, Semarnat únicamente ha informado que replantearÔ la restauración, sin precisar si la estructura serÔ removida o permanecerÔ en el sitio.
Esa definición serÔ, probablemente, la verdadera prueba del compromiso ambiental del Gobierno federal.
Cuando llegan los reflectores
Con la resolución tambiĆ©n aparecieron los pronunciamientos de actores polĆticos que reivindican haber acompaƱado la causa.
Diversas figuras pĆŗblicas con presencia en la polĆtica estatal āalgunas seƱaladas como posibles aspirantes a la gubernatura de Nayarit en 2027ā difundieron mensajes atribuyĆ©ndose gestiones o respaldos que habrĆan contribuido al desenlace.
Sin embargo, la cronologĆa del movimiento muestra que la defensa de Playa Las Cocinas fue impulsada inicialmente por ciudadanos, organizaciones ambientales y activistas locales, quienes documentaron las afectaciones y sostuvieron la presión pĆŗblica cuando el tema todavĆa no ocupaba espacios institucionales.
Eso no significa que actores polĆticos no hayan manifestado posteriormente su respaldo. La discusión radica en otra parte: quiĆ©n protagonizó realmente la lucha y quiĆ©n apareció cuando el resultado ya era polĆticamente rentable.
En tiempos de precampañas no oficiales, las causas ciudadanas suelen convertirse en escenarios de posicionamiento público. Playa Las Cocinas no parece ser la excepción.
La batalla continĆŗa
La revocación de la concesión representa un precedente importante para la defensa ambiental en Nayarit y confirma que la organización ciudadana puede incidir en decisiones gubernamentales.
Pero tambiƩn deja claro que el conflicto estƔ lejos de concluir.
La restauración del ecosistema, el futuro de la escollera y la protección efectiva del sitio de anidación de tortugas serÔn los indicadores que permitirÔn saber si el anuncio de Semarnat marca el inicio de una recuperación ambiental o si termina convertido en una victoria administrativa que dejó intacto el problema de fondo.
Porque en Playa Las Cocinas la ciudadanĆa ganó una batalla. Lo que aĆŗn estĆ” por verse es si tambiĆ©n ganarĆ” la playa.