Por Ginna Medina
El pasado 24 de enero, el Sindicato Único de Trabajadores al Servicio del Estado (SUTSEM) inició una nueva protesta contra el Gobierno del Estado de Nayarit por la falta de pago de diversas prestaciones laborales y por lo que consideran una criminalización de la protesta sindical.
Cerca de las nueve de la mañana, trabajadores agremiados al SUTSEM, acompañados por dirigentes sindicales, abogados y algunos actores sociales, partieron de la cabecera municipal de Tuxpan con destino a Tepic.
La primera parada de este recorrido, denominado por el sindicato como un “éxodo”, fue el municipio de Ruiz, donde pernoctaron para continuar la movilización.

Durante la manifestación, elementos de la Guardia Nacional y observadores de la Comisión Estatal de Derechos Humanos acompañaron al contingente, presencia que fue reconocida por la base trabajadora ante lo que consideran intentos del gobierno estatal por criminalizar su lucha sindical.
En el transcurso de la marcha, el dirigente del SUTSEM, Óscar Flavio Cedano Saucedo, explicó los motivos de esta nueva movilización contra la administración estatal encabezada por Miguel Ángel Navarro Quintero.
“Desde el año 2013 los trabajadores no han tenido un incremento salarial. Esto quiere decir que del 2013 al 2026 han perdido más del 60 por ciento de su poder adquisitivo, mientras que en el ámbito presupuestal, en el mismo gasto corriente, se ha registrado un incremento de alrededor del 80 por ciento”, afirmó.
El líder sindical señaló que esta situación responde a decisiones de anteriores y actuales gobiernos estatales, lo que —dijo— ha provocado un empobrecimiento sostenido de la clase trabajadora en Nayarit.
Durante la movilización también se expuso que diversos trabajadores enfrentaron dificultades para cumplir con compromisos económicos de fin de año debido al retraso en los pagos, e incluso algunos agremiados estuvieron en riesgo de ser desalojados de sus viviendas por falta de pago de renta.

Cedano Saucedo añadió que esta situación salarial impacta de manera directa en el crecimiento económico de la entidad, al considerar que es la base trabajadora la que sostiene gran parte de la economía estatal, ante la ausencia de una política económica estructural.
“El recurso viene del turismo y de los trabajadores de la burocracia federal, estatal y municipal, en su mayoría. La derrama económica que se observa en los pueblos, comunidades y municipios proviene de esos sectores, y cuando no se les paga, también se empobrece esa economía”, sostuvo, al reiterar que los salarios de los trabajadores deben ser una prioridad constitucional para el gobierno.
El dirigente sindical también acusó a la Fiscalía General del Estado de Nayarit de ejercer hostigamiento y persecución contra actores sociales críticos del gobierno estatal.

“La justicia en Nayarit es selectiva. La Fiscalía amedrenta, intimida y persigue a quienes nos atrevemos a levantar la voz”, afirmó, y denunció que varios líderes sindicales cuentan con carpetas de investigación abiertas y que la Auditoría Superior del Estado busca fincarles responsabilidades administrativas.
“Tenemos la amenaza de que más de 500 compañeros puedan ser vinculados a proceso por bloqueos realizados en avenidas y arterias viales. Ese es uno de los principales motivos de este éxodo: el hartazgo frente a un gobierno que consideramos autoritario”, expresó.
Hasta el momento, los agremiados al SUTSEM avanzan por la carretera federal 15 con rumbo a la cabecera municipal de San Blas, donde tienen previsto pernoctar para continuar su trayecto hacia Tepic este lunes 26 de enero.