El Derecho en ConTexto
Por Luis Daniel Juárez García
Aún no comienzan las campañas, pero los discursos ya recorren el Estado.
Aún no existen candidaturas, pero ya hay templetes, micrófonos, bocinas y aplausos; ya están frente al electorado. Discursos que se escudan en una interpretación a modo, cómoda y convenientemente diseñada para ellos.
Dicen: “no estamos pidiendo el voto, no estamos haciendo nada malo”. Como si la ley fuera ingenua. Como si la ciudadanía fuera ingenua. Pero ni la gente ni la ley son ingenuos.
La ley no dice que un acto anticipado de campaña sea solamente ir a pedir el voto.
También establece un segundo supuesto: realizar actos para posicionarse en la preferencia del electorado. Y eso es precisamente lo que hacen. Con reuniones. Con mítines. Con templetes. Con acarreos. Organizan eventos, recorren municipios que no gobiernan, se colocan en el centro del escenario, toman el micrófono… y pretenden que nos traguemos que todo eso no tiene tintes políticos.
El artículo 143 fracción VI de la Ley Electoral para el Estado de Nayarit define a los actos anticipados de campaña como: “el conjunto de escritos, publicaciones, imágenes, entrevistas en medios de comunicación social, grabaciones, proyecciones o cualquier otro análogo, así como las reuniones, asambleas o marchas en que los voceros, aspirantes a un cargo de elección popular, precandidatos o candidatos se dirigen de manera pública al electorado para posicionarse en la preferencia del electorado, antes de la fecha de inicio de las precampañas o campañas electorales respectivas”.
Y no es lo que nos estamos preguntando todas y todos: ¿en dónde está la autoridad electoral? ¿en dónde está el árbitro?
En diversos medios de comunicación consta que hay aspirantes y voceros de aspirantes organizando reuniones con el fin de exponer ideas y planes de administración pública que solo pueden ejecutarse desde el cargo al que aspiran el próximo año; si sus ideas y planes agradan a los asistentes, es claro que, como resultado, dichos aspirantes se posicionan en la preferencia del electorado, actualizando la hipótesis jurídica prevista en la ley electoral.
Pero lo más grave de todo es que mientras recorren el Estado construyendo su posicionamiento, los municipios que ya gobiernan siguen teniendo problemas reales: calles sin atender, servicios deficientes y necesidades urgentes todos los días, de lunes a domingo; y aun así, deciden que su prioridad no es gobernar, sino posicionarse. Ese es el verdadero mensaje, no las fantasías que dicen en el micrófono, sino el que demuestran con su tiempo, sus recursos y sus decisiones.
Si hoy, sin pudor, son capaces de abandonar las responsabilidades que ya les confiaron y de dejar de atender a quienes ya gobiernan por ir a caminar el estado como si su cargo fuera un trámite…, ¿qué te hace pensar que mañana no van a hacer lo mismo?
* Las opiniones ofrecidas en estos textos son responsabilidad del autor