Por Karina Cancino
El gobierno de México rechazó las declaraciones de integrantes del Comité Contra la Desaparición Forzada de Naciones Unidas (CED), quienes señalaron la “supuesta práctica de desaparición forzada por parte del Estado mexicano.”
En una tarjeta informativa conjunta, las Secretarías de Gobernación y de Relaciones Exteriores afirmaron que “el Gobierno de México rechaza las declaraciones de integrantes del Comité entorno a la supuesta práctica de desaparición forzada por parte del Estado” .
Las autoridades federales aseguraron que “el Gobierno mexicano no consiente, permite u ordena la desaparición de personas como parte de una política de Estado” y reiteraron que el país “está comprometido con el respeto irrestricto de los derechos humanos y con la atención de las causas de la violencia”.
El posicionamiento oficial se dio tras la conclusión del 28° Periodo de Sesiones del CED, en el que dicho organismo informó que enviará al Estado mexicano una solicitud de información relacionada con la situación de desapariciones en el país, con fundamento en el artículo 34 de la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas Contra las Desapariciones Forzadas.
Las dependencias señalaron que “el Comité enmarca este procedimiento dentro de un proceso de intercambio que mantiene con México desde 2014”, por lo que, una vez recibida la solicitud, será analizada “para compartir las acciones y programas que se implementan a nivel nacional para atender y combatir el fenómeno de las desapariciones en México”.
Además, el Gobierno sostuvo que ha manifestado “su compromiso para combatir este flagelo y ha anunciado la puesta en marcha de acciones contundentes para estos efectos”.
El comunicado precisó que México continuará atendiendo las solicitudes del Comité “a través de acciones urgentes, comunicaciones individuales e informes periódicos, a fin de que este cuente con información fidedigna sobre el contexto actual en el país”.
Finalmente, las autoridades informaron que esta postura fue notificada mediante una nota diplomática a la Oficina en México del Alto Comisionado para los Derechos Humanos y al Comité Contra la Desaparición Forzada de Naciones Unidas.